Tel Aviv, la frontera final de los gays
Por Chas Newkey Burden (periodista y viajero británico en su misión exploratoria de nuevos mundos)

Justin Rudzki, residente de Tel Aviv, estaba paseando por la plaza Dizengoff de la ciudad de Tel Aviv, cuando detectó a un hombre de origen árabe. Sus ojos se encontraron y los dos hombres se acercaron.
Pero eso no sería más que otro momento de conflicto entre judíos y árabes en el Medio Oriente. El par, en cambio, intercambió números telefónicos y arregló una cita.
Quién podría esperar que ocurra un encuentro semejante en Israel. Pero cuanto más indagamos en la vida gay en Israel, más sorpresas nos llevamos.
Cuando le dije a unos amigos, que visitaría Israel, la respuesta común fue “Ten cuidado, asegúrate de que no te maten.” De hecho, aquí es tal el nivel de seguridad que siento mucho, pero mucho más seguro que en Londres. Del mismo modo, cuando le dije a unos amigos que visitaría Israel para escribir un artículo para una revista gay, la mayoría respondió “Ten cuidado, te apuesto a que es un país muy homo fóbico.”
No es nada de eso….

En el trabajo la discriminación a los gays es ilegal; La Kneset – Parlamento israelí –
tiene un miembro abiertamente gay; en las escuelas, los adolescentes aprenden sobre las dificultades de ser gay y la importancia de tratarlos a los homosexuales de manera igualitaria. El ejército, las Fuerzas de Defensa de Israel, tiene decenas de oficiales de alto rango abiertamente gays, quienes son tratados igualitariamente como cualquier otro soldado de su rango, por orden del gobierno.
La Suprema Corte ha promulgado una ley por la cual las parejas gays pueden recibir los beneficios de los matrimonios.
Casi la mayoría de los dramas televisivos de la televisión en Israel tocan el tema gay en sus guiones. Cuando la transexual Dan Internacional ganó el premio Eurovisión en 1998 como la representante israelí, el 80% de los israelíes encuestados la calificó como “una representante de Israel adecuada.”
Mientras tanto, en los vecindarios de los países árabes, las leyes que rigen la homosexualidad son brutales. En Líbano, se puede pasar un año en prisión por ser gay.
En Arabia Saudita, la homosexualidad es castigada con la muerte. En Irán, la sentencia es peor: primero la tortura y luego la muerte. Estos nos son castigos en teoría; estas sentencias son cumplidas con regularidad.
La situación legal en los territorios palestinos es menos tajante, aunque los hombres son torturados brutalmente por sus familias y comunidades respectivas en la Rivera Occidental y la Franja de Gaza. Los palestinos gays son torturados por la Autoridad Palestina y por Hamas.
Así también con respecto a la legislación, Israel está muy avanzada en todos las normas, en comparación a cualquier país en el medio oriente y con menos de 60 años de vida.
Los desafíos israelíes
No es que la tolerancia signifique, sin embargo, que los hombres gays israelíes no enfrentes desafíos religiosos y personales con respecto a su sexualidad. Cuando conocí a Yossi Herzog de 22 años, en Tel Aviv, aquellas contradicciones y desafíos eran obvios.
Delgado, bien parecido y encantador, a primera vista él podría ser uno de los jóvenes que hacen fila fuera del London´s G.A.Y. Club un sábado por la noche. Pero, cuando pasamos cerca de una sinagoga, se coloca nerviosamente la kipá (pequeña gorra usadas por los judíos observantes de la religión). Y cuando fuimos por un falafel en la calle Shenkin, él bendijo la comida Kosher.
Pero solo unos minutos después estabamos sentados en la costa, en el abrasador calor de la tarde, y discutimos acerca de lo que nos gusta o no hacer en la cama con otros gays. Entonces, me levante para atender una llamada y cuando regresé, él se había puesto su kipá y rezaba.
He entrevistado a Yossi la noche anterior en Hilton Beach de Tel Aviv – frente al Hotel Hilton – también conocido como “Gay Beach”, donde los hombres se buscan abiertamente para el “levante”. Lo interesante es que está rodeado por la playa religiosa de la ciudad que tiene toilettes separados para hombres y mujeres. Y todo esto está a pocos metros del Independence´s Park, zona principal de encuentro de gays en Tel Aviv.
House Of Freedom - La casa de la Libertad
Jerusalén es la capital de Israel, pero la capital gay es Tel Aviv. Abrasadora y moderna, con un cálido aire hedonista, Tel Aviv posee un área gay con bares, clubes nocturnos, saunas y sex shops para gays. En los bares como “Evita”, de moda, jóvenes convergen después de la medianoche – ninguna noche gay comienza antes de esa hora – para divertirse hasta altas horas de la madrugada.
La ciudad también alberga al House Of Freedom. Inaugurado en los ´90, es un refugio para los más jóvenes – entre 12 y 18 años - de la comunidad gay, lesbiana y transexual que han sido expulsados de sus hogares.

En House Of Freedom son asistidos por trabajadores sociales, quienes visitan a sus respectivas familias, para provocar una reconciliación. Estos intentos son a menudo exitosos, cada año cientos de jovencitos gay regresan a sus hogares gracias a esta destacada institución.
Gueto gay? No aquí.
Sin embargo, la ciudad gay no es un gueto en el cual deban esconderse. Es común ver a parejas besarse en la calle.
Quizás los visitantes de la comunidad gay más sorprendentes provienen de la Rivera Occidental y la Franja de Gaza. La Asociación Nacional LGBT, en Israel (Agudá), organiza veladas para árabes gay, donde los palestinos están invitados a divertirse junto a los israelíes – y muchos aceptan la invitación “somos su única esperanza,” dicen desde la LGBT.
Mahmuod (no es su verdadero nombre) de 19 años, es un gay árabe israelí de una pequeña localidad en las afueras de Tel Aviv. Está muy agradecido por la buena honda
hacia los gays en Tel Aviv y por no recibir un trato hostil a pesar de su condición de árabe.
Y que hay de los lazos entre las dos comunidades? A muchos árabes israelíes les atraen los israelíes judíos.
Se dice que el “fruto prohibido” es un candidato interesante, como ocurre en todas partes. Los turistas también, son buenos candidatos para los gays israelíes. Todos quieren estar con un turista.”
